Al Gore lanza el reto de que EE.UU obtenga el 100% de su electricidad con renovables en 10 años
18 de julio de 2008
Poner fin a la dependencia de los combustibles basados en el carbono. Y hacerlo en una década. Ese es el desafío planteado por el ex vicepresidente Al Gore para combatir al mismo tiempo el cambio climático y luchar contra la crísis económica que vive Estados Unidos. Su apuesta, las renovables.
El político demócrata ha comparado su propuesta con la que planteó el presidente John Kennedy en 1960 de poner un hombre en la luna. "Una vez más tenemos la oportunidad de hacer que la humanidad dé un paso gigante", ha declarado esta mañana en Washington
Al Gore, que obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2007 por sus esfuerzos por concienciar a la población sobre los peligros del cambio climático, criticó a quienes proponen abrir nuevas áreas de exploración petrolera como una vía de solución a los problemas energéticos de EE.UU., un país que importa más del 60% de sus necesidades de hidrocarburos.
Es "una lógica perversa" pensar que la respuesta de corto plazo a los altos precios de la gasolina sea excavar más en busca de petróleo, señaló. Y añadió que "la forma de bajar los precios es terminar nuestra dependencia del petróleo y usar fuentes renovables que nos pueden dar el equivalente a un dólar el galón de gasolina".
Gore indició que el principal cambio político para lograr esta "revolución verde" consistiría en "gravar por lo que quemamos y no por lo que ganamos". Frente a quienes ya han tachado de utópica su propuesta, replica que su meta es posible y asequible.